A la empresa Mind the Byte le quedan 42 días para conseguir 98.000 euros de inversión a cambio de participaciones.
Ha optado por esta estrategia de financiación denominada crowdfunding, utilizando la plataforma de internet Crowdcube.
¿Cómo se puede invertir? Sencillo, entrando en esta dirección podrás conocer el proyecto y contribuir con él.
https://goo.gl/vNFUer
Ayer se hizo la presentación oficial en el Parc Científic de Barcelona, en la que intervinieron el CEO de la empresa, Alfons Nonell Canals además de los ponentes Jordi Alberch, Albert Garcia-Pujadas y Pepe Borrell. #crowdfundingMtB
Mucha suerte a todo el equipo!
miércoles, 16 de septiembre de 2015
sábado, 4 de julio de 2015
Experiencias Innovadoras en salud digital: El cambio es real
El pasado 18-19 de junio se
celebró en San Sebastián el “Congreso Salud Digital: Experiencias Innovadoras”1, promovido por la SEDAP2.
No tuve oportunidad de asistir pero sí que he revisado las
comunicaciones publicadas en su página web, y he encontrado algunas iniciativas
muy interesantes que os comentaré en este Post.
Todos somos conscientes de que nuestra
sociedad está envejeciendo, porque es una realidad que vemos. Algunos de
nosotros además hemos dado un paso más en el análisis de esta realidad, y hemos
llegado a la siguiente idea: El gasto sanitario está en aumento y esta
tendencia no parará de manera espontánea, porque la mayoría de las enfermedades
crónicas las padecemos cuando envejecemos. O dicho de otra manera, es porque
envejecemos y vivimos más que tenemos tiempo a desarrollar más
enfermedades. Un siguiente punto de
reflexión nos lleva a la necesidad de un cambio de modelo asistencial: para
tratar en la salud (prevención) y no en la enfermedad (curación); para tratar a
los pacientes crónicos de manera más eficiente, cambiando el foco asistencial actual
centrado en la atención de situaciones
agudas. El único camino para conseguirlo es la innovación tecnológica del
sistema sanitario, y una de sus herramientas más potentes es la digitalización,
es decir, la utilización de herramientas TIC.
De vuelta a los temas presentados
en el pasado congreso, os presentaré iniciativas dirigidas a promover estos dos
cambios necesarios.
En relación con el primero, en
potenciar la salud y la prevención querría destacar dos trabajos en marcha:
Hiribili, una iniciativa en implementación en la ciudad de Ermua desde este mes
de mayo, que anima a sus ciudadanos a hacer senderismo urbano monitorizado (y utilizando
circuitos preestablecidos); y la búsqueda de cambios de hábitos alimentarios en
los adolescentes utilizando como
herramientas de motivación a las redes Facebook, Youtube o Instagram, por su
fuerza social. Esta iniciativa se encuentra en una fase más inicial de implementación
y será muy interesante conocer los resultados.
En relación con el segundo, para
adecuar el sistema sanitario para el tratamiento más eficiente de enfermedades
crónicas, me gustaría destacar también dos iniciativas: Osabide Residencias, que
promueve un sistema de información unificado que también las incluya, de manera
que los pacientes no ocupen en los hospitales camas innecesarias, y se potencie
así la asistencia sanitaria especializada dentro de las residencias; y la iniciativa llamada Implementación
de soluciones de eSalud para combatir la depresión, en este caso dirigida a dar
más poder a los médicos de familia, para que puedan tratar las situaciones de
depresión leve o moderada de sus pacientes (a los que conocen bien y con los
que se ha establecido relaciones de confianza).
En este congreso también se
trataron otras soluciones en línea con el empoderamiento del paciente,
presentando herramientas TIC (básicamente aplicaciones móviles) con las que
controlar su estado de salud para acudir al médico en caso necesario y prevenir
estados de gravedad. En relación a estas iniciativas se presentó APPDEMECUM, una
plataforma de apps que a la vez que la acredita facilita su prescripción.
Pero para avanzar en todos estos
procesos se requiere un nivel de gestión de datos clínicos muy elevado, y los
centros asistenciales deben ir mejorando en este sentido. Por ello la HIMSS
(Healthcare Information and Management Systems Society) ha desarrollado un
modelo de auto evaluación para guiar a los hospitales hacia la excelencia en la
gestión de los datos clínicos, el European EMR Adoption Model, presentado
también en este congreso. Unos 8000 hospitales en todo el mundo se han
autoevaluado (en nuestro país 206 desde el año 2011). El nuevo reto ahora es
abrir el zoom y analizar la gestión del sistema sanitario en su totalidad, y no
solo a los hospitales.
Se me olvidaba, en España no
estamos tan mal! Según datos de la HIMSS ocupamos el sexto puesto a nivel
mundial, después de Dinamarca (el mejor), Singapur, Estados Unidos, Países Bajos
y Emiratos Árabes.
1http://ehealthsedap.com/informacion-e-inscripciones/
2 Sociedad Española de Directivos
de Atención Primaria
jueves, 25 de junio de 2015
Si compiten, no estamos utilizando bien nuestros recursos
Este 23 de junio se han entregado
los VII premios de la Fundación BBVA en Madrid a investigadores que, movidos
por esa curiosidad por conocer el mundo que nos rodea, lo que nos hace humanos,
han alcanzado grandes logros en investigaciones científicas en la frontera del
conocimiento. Mi pasado científico me permite conocer ese mundo en primera
persona, sus retos, barreras y compensaciones. Un trabajo demasiado duro para
considerarse un trabajo, de ahí el término vocación científica. Hace unos días
estuve en el Bdigital Global Congress
organizado por Eurecat1. La calidad de la información presentada fue excelente, pero me llamó especialmente la atención la presentación
de Javier Córdoba “La era del renacimiento digital”2, en la que
describía 3 renacimientos en la historia de la humanidad: el paso del
paleolítico al neolítico (driver: la agricultura), el humanismo (driver: el
número áureo) y el conocimiento (driver: el Bit).
Uno de los científicos
homenajeados en Madrid afirmó que ese premio no habría sido
posible con instrumentos de financiación dirigidos a proyectos de ciencia aplicada. Y tiene toda la razón, y pienso que es necesario hacer esta reflexión en mi Blog porque ese comentario, en ese contexto, puede llevar a considerar la investigación aplicada, o tecnología, menos relevante o menos "humana" que la investigación básica de frontera. Y en una sociedad
del conocimiento necesitamos ambas3. También necesitamos instrumentos de financiación
diferentes para cada una de ellas, porque considerar que la financiación pública debe dirigirse a la
investigación aplicada de igual manera que a la básica es un error. La situación vista en aquellos países que creen en la economía del conocimiento, altamente
innovadores, es que financian su tecnología un tercio públicamente y dos
tercios de manera privada (empresas). Si aún no lo hemos conseguido en nuestro país
deberíamos encontrar las herramientas apropiadas, simplemente mirando lo que
hacen estos otros países y aprender de sus éxitos.
Mi dedicación actual a la
transferencia tecnológica es también vocacional, porque también tiene sus retos,
barreras y compensaciones, como las que viví en mi etapa científica, aunque sean diferentes. En mi se hayan también los 3 renacimientos que comentaba Javier
Córdoba, pero dejé el placer “humano” que proporciona el descubrir algo por
primera vez por el placer que proporciona el descubrir y conseguir que
resultados científicos relevantes para nuestra salud den un paso adelante en su
llegada al mercado.
Ya lo había comentado en un Post anterior, pero lo vuelvo a
recordar por su relevancia. Alexander Fleming descubrió la penicilina en
1928 gracias al azar seguido de su curiosidad humana, lo que le llevó a preguntarse y encontrar el motivo por el que las bacterias no crecían alrededor de
los hongos. La humanidad tenía una herramienta con la que curar enfermos con
infecciones, para salvar millones de vidas, pero no tenía la capacidad de
hacerla llegar a estos enfermos. Hasta la segunda guerra mundial (1939-45) no
pudo ser utilizada a nivel generalizado porque no se sabía cómo fabricarla a nivel industrial. La solución se encontró en una cervecería americana con conocimiento y herramientas para hacer crecer de manera controlada a los microorganismos que la fabricarían. Para mi este hecho es muy significativo y nos debería hacer
reflexionar a todos, de igual manera que
a mí me hace creer absolutamente en la utilidad de mi trabajo (o vocación profesional actual) y la necesidad de instrumentos adecuados para mejorar sus resultados.
Porque en muchas actividades profesionales, esenciales para nuestro bienestar socioeconómico, nos encontramos nadando a contracorriente. Pero, ¿se elige ser salmón o
simplemente se es sin cuestionarse el por qué?
1http://www.bdigitalglobalcongress.com/videos-2015
2http://dracpixeldev.com/bdigital/2015/BDIGITAL2015_11062015_esp_07.php
3Cómo deberíamos
financiar la I+D+i ? Ideasdeunsesil.blogspot.es
miércoles, 24 de junio de 2015
Temporada de festivales y de innovación... Música maestro!
El
incremento del gasto en I+D de las empresas farmacéuticas hace años que no se
corresponde con un aumento del número de nuevos fármacos en el mercado.
Diversas causas tienen su papel en esta realidad, como mayores exigencias por
parte de las agencias regulatorias (por ejemplo en respuesta a la falta de
seguridad mostrada por algunos de ellos una vez aprobados), o la mayor
complejidad de las enfermedades a tratar, muchas de origen desconocido o con
varias causas posibles sobre las que se puede actuar.
Una
estrategia de innovación que utilizan las grandes empresas farmacéuticas es la
denominada innovación abierta u open
innovation. Conscientes de la complejidad y la calidad de la investigación
científica que se lleva a cabo en los centros públicos de investigación, van a
buscar ese talento fuera de sus departamentos internos de I+D, estableciendo
colaboraciones público-privadas para desarrollar nuevos medicamentos (o
productos sanitarios). De esta manera todos se benefician: las empresas llegan
con sus productos innovadores antes al mercado y de manera más económica que si
tuviesen que incorporar esta ciencia a sus departamentos, y los centros
públicos de investigación hacen transferencia tecnológica y de conocimiento y obtienen
un retorno económico que se reinvierte en más investigación. Ejemplos ya muy
conocidos, pero que me gusta recordar por si nos decidimos a buscar inspiración
en ellos, serían los CTI o centers
for therapeutic innovation de
Pfizer (iniciativa del 2010 impulsada por la misma compañía) o el Stevenage bioscience catalyst (iniciativa conjunta de GSK y el
gobierno de UK).
Me
alegra anunciar que nosotros tenemos un ejemplo exitoso reciente de innovación
abierta en nuestro ecosistema, la colaboración entre Ferrer y el grupo de
investigación del IDIBELL liderado por el Dr. Manel Esteller. El producto
resultante de esta colaboración es EPICUP, ya en el mercado y utilizado para
analizar los tumores secundarios detectados en los pacientes y reconocer el
cáncer primario. EPICUP diferencia los 40 cánceres primarios más comunes, y el
beneficio socioeconómico está en que estos pacientes pueden tratarse con una
quimioterapia más ajustada a su enfermedad, mientras que hasta ahora recibían
un tratamiento de amplio espectro que no siempre resultaba efectivo.
Cada
caso de éxito en nuestro ecosistema debería significar un impulso para que
otras empresas se decidiesen a seguir el ejemplo. Es cierto que no tenemos
multinacionales como Pfizer o GSK en nuestro ecosistema que puedan apostar de
igual manera por la innovación abierta, pero usemos la imaginación... Tenemos
una gran oportunidad de formar estructuras similares a la de GSK, si pensamos
en las comunidades de RIS3CAT que se están definiendo en estos momentos o en el
proyecto europeo EIT-HEALTH, del que Ferrer es miembro. ¿Bailará Ferrer este
mismo baile con más grupos públicos de investigación? ¿Se unirán al festival
otras empresas? !Qué suene la música que nos inspire a todos!
sábado, 17 de enero de 2015
Un poco de calma... la verdad te será revelada
Estaba
desayunando un café tranquila en casa y he sentido la necesidad casi imperiosa
de compartir una idea que se ha configurado delante de mis ojos. Curiosa
expresión porque no ha aparecido en la pared como una proyección de una
diapositiva, sino que la he podido ver claramente mientras se situaba justo entre los dos ojos, en la parte trasera de la
frente...
Neocórtex...
parte de evolución más reciente del cerebro... motivo de orgullo, sobretodo del
homo sapiens... gran éxito de la evolución... el cerebro consciente. Me ha
surgido la siguiente pregunta: ¿Cuántos minutos podría yo sobrevivir en este
mundo contando únicamente con la información contenida en mi córtex frontal?
bueno, aquí queda, en el aire, porque no existe respuesta contrastada.
En
la mayoría de las situaciones en las que tenemos que tomar decisiones
importantes sobre nuestra vida contamos con muy poca información racional que
nos ayude a elegir uno u otro camino. Simplemente porque no hemos podido vivir
una misma situación de dos maneras diferentes y aprender cuál de ellas fue
resuelta mejor. Cada día somos diferentes y nuestro entorno... ¿Cambia cada
minuto o cada segundo?
Pongamos
la importancia que creamos se merece nuestra parte racional. O mejor dicho,
relativicemos el poder de nuestro raciocinio para resolver las diferentes
situaciones en las que nos sitúa la vida. Ante situaciones que requieren
respuesta rápida vamos a contar con él como nuestro salvador, y me estoy
refiriendo a la idea que todos tenemos de supervivencia. Otro uso para
nuestra parte racional, un poco menos explotado, es "elevar" a través
del lenguaje (palabras escritas en papel o en la imaginación) una reacción anímica
inconsciente de nosotros mismos y que nos gustaría controlar, al plano de la
consciencia. Es una buena herramienta para hacerla desaparecer o al menos,
sentir que controlamos nuestro propio ser.
La
idea que quiero transmitir con este post va relacionada con estas reacciones
anímicas inconscientes. Algunas nos asaltan de manera evidente y otras se
quedan un poco por debajo del plano de la consciencia, allí esperando ser
reveladas. ¿Y qué las puede revelar? Si tenemos suerte, nuestro cerebro racional
buscará un "imput" en nuestro día a día (despiertos en forma de imagen, canción, olor, palabra; dormidos en forma de sueños) que nos ayude a recuperar aquello que ya habíamos
descubierto en nuestra parte inconsciente (la menos valorada de nuestra especie por considerarse instintiva, "animal"),
y que teníamos en espera. Una espera que puede ser retardada en nuestra
sociedad por la gran cantidad de información que recibimos, a todas
horas (sonora, lumínica ...), sumada a esa constante falta de tiempo que nos hace vivir siempre en aceleración. Cuando
nuestras vidas humanas giraban un poco más lentamente estas revelaciones lo tenían un poco más fácil. Por ejemplo pensemos hace medio
siglo en una ciudad de tamaño mediano con una gran repetición de los días
vividos.
La frase "la verdad te será revelada" tiene un gran componente religioso en origen, porque asume que no eres TU quien la revela, sino el creador. En la actualidad, la religión ha perdido mucho poder y por este motivo mucha gente recurre a otras herramientas para conseguirlo. Me refiero por ejemplo a leer el horóscopo o ir a una sesión de tarot. ¿Se pueden imaginar frases o conceptos más ambiguos de los que proporcionan estas actividades? Pues la gente que los lee o escucha queda convencida del mensaje que le han transmitido. Otra herramienta muy sofisticada es creer que has vivido otra vida y su recuerdo te da la información.
La frase "la verdad te será revelada" tiene un gran componente religioso en origen, porque asume que no eres TU quien la revela, sino el creador. En la actualidad, la religión ha perdido mucho poder y por este motivo mucha gente recurre a otras herramientas para conseguirlo. Me refiero por ejemplo a leer el horóscopo o ir a una sesión de tarot. ¿Se pueden imaginar frases o conceptos más ambiguos de los que proporcionan estas actividades? Pues la gente que los lee o escucha queda convencida del mensaje que le han transmitido. Otra herramienta muy sofisticada es creer que has vivido otra vida y su recuerdo te da la información.
Una variante de esta última idea, algo transformada, es la que tenemos hoy día algunas personas, no
religiosas ni creyentes en pseudoreligiones. Su base en que somos herederos de las
experiencias que han vivido millones de personas antes que nosotros. Nuestros
padres, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos... retrocediendo hasta la prehistoria, y hasta
el primer hombre. Toda esa información la tenemos almacenada en nuestro
importantísimo cerebro inconsciente.
Dejemos que esta información nos llegue, no intentemos abordar una nueva situación únicamente con la parte racional. En experiencias que vivimos varias veces se filtran más mensajes del inconsciente al consciente para darnos apoyo. Pero para la mayoría de decisiones vamos a tenernos que apoyar en nuestro "cerebro intestinal", el que te proporciona aquella sensación que tienes al conocer un proyecto profesional nuevo o una persona nueva, que no entiendes el por qué pero que te es real igualmente. Sabes que te gusta o sabes que no te gusta.
Dejemos que esta información nos llegue, no intentemos abordar una nueva situación únicamente con la parte racional. En experiencias que vivimos varias veces se filtran más mensajes del inconsciente al consciente para darnos apoyo. Pero para la mayoría de decisiones vamos a tenernos que apoyar en nuestro "cerebro intestinal", el que te proporciona aquella sensación que tienes al conocer un proyecto profesional nuevo o una persona nueva, que no entiendes el por qué pero que te es real igualmente. Sabes que te gusta o sabes que no te gusta.
Este
post quiere ser un reclamo para elevar nuestro inconsciente al lugar donde
debería estar dentro de nuestras vidas. Sin ignorarlo completamente pero teniendo cuidado con los prejuicios surgidos de experiencias pasadas no tan similares como nos creemos. Que cada cual deje que su inconsciente se le revele de la manera que más
credibilidad le aporte. Como religión, voz de adivinos, mensajes de otras vidas propias...
Pero que la verdad le sea revelada, al menos la verdad que necesita "conocer" para dar ese paso hacia lo desconocido, con convencimiento y con ganas de luchar por conseguirlo.
miércoles, 7 de mayo de 2014
Antes de en un hospital fue en una taberna...
El día 5 de mayo la OMS realizó una campaña mundial sobre
el papel de la higiene de las manos en los hospitales en la lucha contra la resistencia a los
antimicrobianos. Y me ha venido a la
cabeza la pregunta: ¿Conocéis quien fue James Keir?
En medio del siglo XVIII había un grupo de amigos que eran conocidos
como Los Lunáticos de Birmingham, porque se reunían las noches de luna llena en
una taberna de esa ciudad a beber cerveza y hablar de ciencia (así volvían
luego a sus respectivas casas con luz en el camino). Uno de ellos, el químico
James Keir (septiembre 1735-octubre 1820), que al final de sus días montó una
fábrica de jabones, se cree que ha sido la persona que más ha
disminuido la tasa de mortalidad en toda la historia de la humanidad. Este post
pretende hacer justicia a su logro, así como a todos los hombres sabios de ese
grupo, que entre cervezas fueron clave para el diseño de nuestro mundo actual. Ellos
ya tenían en su mente la idea de que el conocimiento debía servir
para mejorar la calidad de vida de la gente, y de esas reuniones salieron también la máquina de vapor, la soda… Fueron el detonante de la
revolución industrial! Y si no os lo creéis, os invito a ver un vídeo2.
¿O es que nos pensamos que las ventajas de una conversación entre
personas de diferentes disciplinas, con diferentes puntos de vista y
conocimientos, las hemos descubierto ahora?
Quizás los lunáticos de Birmingham hayan sido el embrión de programas
como el Biodesign de Stanford o el dHealth de Barcelona… Eso sí, ellos se
reunían en una taberna y no en un entorno clínico… hay una gran diferencia,
¿no?
1Los Inventores Del Mundo Moderno (Capítulo REDES 332).
2 https://www.youtube.com/watch?v=rzdargbUFXU.
martes, 29 de abril de 2014
Dieta y creatividad
Fantástico el Dr. Mario Alonso Puig. Comparto este vídeo que trata de la influencia de la dieta en la actividad cerebral (IQ y EQ), presentado por Mario con su fuerza característica y su esencia de líder:
jueves, 10 de abril de 2014
Se buscan empresas que apadrinen necesidades clínicas no cubiertas!
Ayer se presentó en la Sala
de Actos del Hospital Clínic de Barcelona (HCB) los primeros resultados del programa educativo Design Health Barcelona1
(dHEALTH), orientado a la formación de emprendedores en el ámbito de la salud.
Promovido por Biocat y enmarcado dentro de su programa de educación disruptiva
Moebio, el dHEALTH es una adaptación a nuestro entorno del prestigioso programa
Biodesign2 de la Universidad de Stanford.
Ayer tuvimos la oportunidad
de escuchar las primeras experiencias del dHEALTH directamente de las personas
implicadas en esta primera edición en el HCB, pioneros además en España en su
ejecución, junto con el Hospital Sant Joan de Deu y el Institut Guttmann. Estaban
presentes por parte de HCB Dirección General, Dirección
Médica, Dirección del Institut Clínic del Tórax y miembros de su Comisión de Innovación (donde ha tenido lugar la inmersión clínica de los fellows), y Dirección del Departamento
de Innovación (promotor de la
iniciativa dentro del HCB). Por parte de Biocat hemos podido aprender de esta
metodología educativa directamente de Montserrat Vendrell, Directora General de
Biocat, y Jorge Juan Fernández, Director Académico del dHEALTH. Y por supuesto,
la importantísima tercera visión de esta experiencia innovadora la hemos
obtenido directamente del equipo multidisciplinar formado por los cuatro fellows del HCB (Lalis Fontcuberta,
Alfred Ramírez, Mateu Pla i Roger Benet).
Según palabras de Jorge Juan, “trabajar
en equipo no es dividir la tarea”. Realmente todas las personas que hemos
estado involucradas en el dHEALTH hemos compartido nuestros conocimientos y
experiencias, formando un gran equipo que ha sumado esfuerzos con el objetivo
de dar forma al Programa en un terreno real. Y como era de esperar, todos hemos
aprendido mucho de esta experiencia, y todavía nos queda mucho por hacer. El dHEALTH
se inició oficialmente el día 16 de septiembre del 2013 y se finalizará 8 meses
más tarde con una presentación ante inversores de la solución desarrollada por
los cuatro fellows, en respuesta a
una necesidad no cubierta observada en el HCB y seleccionada de manera sistemática
de entre más de 370.
En estos momentos, los fellows están diseñando su proyecto
final; Biocat y los Centros Clínicos involucrados están analizando esta experiencia
para conseguir afinar más en la adaptación del Stanford Biodesign a nuestro entorno (pensando en las futuras
ediciones); y los Departamentos de Innovación deben pensar en estrategias para la
protección de toda la Propiedad Intelectual generada. Porque, ¿Cómo podremos
obtener el máximo beneficio de las 1200 necesidades no cubiertas observadas entre los 3 Centros Clínicos participantes, las cuales no han sido seleccionadas?
El potencial que se origina con
la identificación de todas estas necesidades no cubiertas es enorme, y su
desarrollo implicaría un gran beneficio socioeconómico. Pero, ¿Cómo podemos gestionarlas? Según su tipología,
Jorge Juan nos explicó que hay necesidades propias de cada centro
participante, otras que requieren de investigación científica para su
desarrollo, otras que podrían ser interesantes para empresas con productos ya
en el mercado, y otras susceptibles de ser desarrolladas creando empresas Start-up
o a través de nuestros programas educativos existentes (proyectos finales de
carreras tecnológicas, médicos residentes, etc…). Para la explotación de las
mejoras que requieren investigación para su desarrollo Biocat ha puesto la mirada en el
programa de la Comunidad Europea Erasmus Plus. Éstas representan magníficas
oportunidades para el desarrollo de nuevas tecnologías, como los nuevos
materiales. Por otro lado, para las empresas de tecnologías médicas conocer estas ideas
podría suponer una mejora de sus productos y un incremento en sus beneficios. ¿Querrían
estas empresas apadrinar necesidades no cubiertas? La nueva edición del dHEALTH se está estructurando en estos momentos!
sábado, 5 de abril de 2014
Las dos caras de la tecnología
Aunque
a veces me resulte difícil mantener esta opinión, estoy en paz con la
especie homo sapiens sapiens. No tengo otra opción puesto que formo
parte de ella, y profeso una profunda admiración por lo que ha conseguido: hace unos años vivíamos en el paleolítico y ahora estamos
conquistando el Espacio y desentrañando la naturaleza de la materia que nos
forma. ¿Estaba todo este potencial intelectual presente en el hombre
prehistórico, y ha sido el desarrollo de diversas "herramientas
tecnológicas” el que ha permitido su evolución? Indudablemente sí. Un potencial
intelectual humano admirable que va de la mano de otras cualidades también
intrínsecas más o menos admirables: curiosidad, competitividad…, lo que ha
permitido su supervivencia al fin y al cabo.
Los
individuos podemos desarrollar nuestras cualidades humanas de manera
diferencial en la medida en que aumenta nuestra libertad para elegir cómo
queremos vivir nuestra vida. Como si hubiésemos pasado a través de diferentes
tamices, en la actualidad encontramos una gran variedad de perfiles diferentes,
con mayor o menor desarrollo de nuestro potencial intelectual, más o menos
curiosidad, más o menos competitividad... y todos tenemos que convivir en el
mismo medio, un medio que nos ha venido impuesto por el hecho de haber nacido
aquí, y que vamos modificando entre todos. Menuda sopa de letras…
Toda
esta reflexión viene a raíz del constante debate de si la tecnología es una
herramienta positiva o negativa de modificación del medio. Se la responsabiliza
de provocar desigualdades sociales al disminuir de manera masiva puestos de
trabajo de baja cualificación y crear escasos puestos de trabajo de alta
cualificación. Me parece una visión muy sesgada de la realidad, he visto que
muy extendida, y que he leído recientemente en el artículo “la tecnología no
nos hará libres”, publicado por Jorge Galindo en Jotdown1.
Aunque
no puedo evitar tener en mi interior una sensación de desasosiego cuando pienso
en el descontrol y la incertidumbre por la que está pasando nuestra especie,
sigo maravillada por el papel que está teniendo el desarrollo tecnológico en la
mejora de nuestra vida diaria. En innumerables aspectos aunque estoy pensando
sobre todo en la protección de la salud por ser mi campo profesional. Sin lugar
a dudas en el primer mundo y penetrando poco a poco en los países menos
desarrollados económicamente (p. ej. a través de la telemedicina en Asia y en
África).
El
desarrollo tecnológico es la herramienta que ha aumentado en el primer mundo
nuestra esperanza de vida a la vez que ha provocado el envejecimiento de
nuestra población. No debemos olvidar que esta herramienta es la más importante
que tiene Europa para mantener su reconocido Estado del Bienestar. Todos
estamos viendo como nuestro sistema de salud es totalmente ineficiente para
hacer frente a la situación actual y somos muchos los profesionales que nos
dedicamos a la innovación en este sector, a introducir las nuevas tecnologías
al servicio de la prevención, el diagnóstico precoz y el tratamiento de las
enfermedades. Y nuestro gran evento, el Fórum de la Innovación Clínica MIHealth
20142, tendrá lugar en Barcelona los días 21 y 22 de mayo, donde se
expondrán las necesidades detectadas en el sector sanitario y se propondrán
respuestas.
Una
reflexión final. Pensemos en la pregunta ¿qué es lo que nos hace verdaderamente
humanos? En mi opinión, todo lo que vemos en nuestros semejantes es humano,
aunque unos somos más semejantes entre nosotros que otros. Más que nunca,
debemos enfocar muy bien en qué parte de la realidad queremos mirar, centrar el
denominado sistema reticular activador ascendente en aquellos semejantes que
nos inspiren y nos hagan creer que tenemos una misión en la vida. Si considero
que mi misión es vivir el regalo de haber nacido en nuestra sociedad de manera
pasiva, aprovechando lo que me proporciona y realizando un trabajo que en un
tiempo podrá hacer una máquina, esa es mi decisión y debo ser consecuente con
ella. Pero no tiranicemos a las personas que mantienen su curiosidad y ganas de
superarse, y se diseñan su vida en respuesta al medio cambiante y competitivo.
No olvidemos el esfuerzo que ello supone. La libertad pone en evidencia ese tamiz
que nos muestra lo diferentes que somos todos, todos humanos. Y la libertad
también tiene dos caras.
1-
martes, 15 de octubre de 2013
La innovación en el paladar
Hace unos días vi un documental en el que los indígenas de un poblado que lucha por mantener viva su tradición, así como a sus habitantes, ofrecía al hombre blanco turista un espectáculo, que no era más que tradición, para ellos sagrada, expuesta a la curiosidad de los otros. Muchos poblados recurren a estas exhibiciones para obtener recursos de subsistencia. No puedo evitar ver en esta situación un acto de violación. No veo solo la exposición de la tradición, como podría ser la preparación y ofrecimiento de un plato culinario. El turista busca algo más profundo, y lo consigue porque la sociedad indígena necesita sus recursos económicos.
La visión de este documental me ha conmocionado y ha conseguido traer otra imagen a mi cabeza. En este caso son los centros públicos de investigación y los proyectos que necesitan recursos para su desarrollo. La supervivencia de algunas patentes, base de importantes
beneficios socioeconómicos, depende en muchos casos de que haya financiación de
una empresa interesada en ellas. En la situación ideal estas empresas
pertenecen a nuestro entorno, y los recursos destinados a la I+D volverán (en
un futuro más o menos próximo) a nuestro sistema, en forma de beneficio
económico y social. Es un reto muy importante potenciar aún más el desarrollo
de nuestro tejido empresarial para que pueda absorber la gran cantidad de resultados
de investigación generados en los laboratorios, para recuperar los recursos destinados
a la I+D y cerrar así el círculo de la innovación. La paradoja reside en que a
veces hay que recurrir al interés de empresas de otros países, de igual manera
que algunos investigadores deben salen de nuestras fronteras hacia otros lugares
con más oportunidades para su ciencia.
Comparando esta situación con el
documental al que hago referencia, estamos ofreciendo unos platos maravillosos
a los turistas a cambio de un beneficio, que se destinará (al menos en parte) a
cerrar nuestro círculo de la innovación. Con la licencia de nuestras patentes
mantenemos la propiedad intelectual en los centros donde se ha generado, y por
este motivo mantenemos también el derecho a obtener beneficios futuros. Pero
cocinemos, no nos coloquemos las plumas y los trajes multicolores como los
habitantes de las tribus. No perdamos el control de nuestro conocimiento
científico más estratégico.
Por eso digo, manos a la obra que
nos queda aún mucho por hacer. En las sucesivas entradas trataré de los modelos
de transferencia de tecnología llevados a cabo en países con diferentes sistemas
innovadores, más maduros, que nos puedan servir de modelos. Empezaré por
Israel, por su indudable nivel superlativo de innovación (es la start-up nation), además de por el
interés que ha demostrado Catalunya por adoptar su modelo de innovación1.
1Workshop “Coneixement
com a motor economic: el cas d’Israel”. ACUP, Casa Convalescència, Barcelona (2 de
Octubre 2013).
martes, 24 de septiembre de 2013
Dos minutos son suficientes para entenderlo
Quisiera compartir este vídeo, donde se resumen la mayoría de las cosas que quiero contar en este blog. Lo he encontrado en un blog muy recomendable, Innovation Excellence (Subido por Michael Thompson el 22 de Septiembre, 2013).
Highlights the Innovation Lifecycle
jueves, 11 de julio de 2013
Cifras para comprender
Uno de mis escritores favoritos es Milan Kundera. Hoy una pequeña reflexión
me ha transportado hacia algunas de sus ideas, que ya conocía desde hace
bastante tiempo. Pero para mi sorpresa, por primera vez en todo este tiempo he
podido ir un poco más allá de sus argumentos.
Esta mañana asistí a la presentación de la Central de Resultados del año
2012, preparada por el observatorio del sistema de salud de Cataluña. Los
números expuestos en los informes sirven para dar a conocer, de una manera
transparente, el gasto hospitalario y sociosanitario registrado el año pasado,
entre otras cosas. Las cifras nos permiten comparar los resultados de la
actividad sanitaria con otros registros anteriores, siendo posible conocer, por
ejemplo, cómo ha evolucionado la calidad de la asistencia sanitaria o su
eficiencia (dependiendo de los marcadores utilizados).
El principal fundamento de invertir recursos en la elaboración de estos
informes es la mejora constante. Porque es muy difícil mejorar aquello que no se
puede cuantificar. En la actualidad, la situación económica por la que pasamos
nos obliga a ser más eficientes, a conseguir más con menos recursos. Y el
sector salud no es una excepción. Los números nos sirven para mostrar que hemos
sido eficientes, que podemos encontrar puntos de mejora así como otros en los
que ya hemos mejorado. Este era el mensaje que reinaba en el auditorio, muy
contrastado con el mensaje que encontramos en la calle, al salir y toparnos con
unos manifestantes. Personas muy enfadadas por los recortes que está sufriendo
la sanidad, que agredían verbalmente a las personas que minutos atrás había
escuchado haciendo análisis de lo que había sido la asistencia sanitaria en el
2012, y cómo deberíamos mejorar.
Presenciando todo lo que he comentado, me ha venido a la cabeza Milan
Kundera. En uno de sus libros, la Inmortalidad, defiende que en nuestra sociedad
los 10 mandamientos han perdido fuerza, porque casi todos pueden ser
justificados por la mayoría de la sociedad, según las circunstancias. El único
que él defendía como válido era el undécimo, que definió como “no mentirás”. Pero
hoy en día a nadie le sorprende que nos mientan los políticos, lo que es
aprovechado por ellos en muchas ocasiones para emitir mensajes totalmente
contradictorios con escasos minutos de diferencia, que nos llegan simplemente cambiando el
canal de la televisión. Por este motivo, la idea defendida por Kundera, al
menos en nuestro entorno, ha perdido también validez. Otro aspecto al que este
autor daba mucha importancia era nuestra imagen, muy por encima del contenido
de nuestros mensajes. Hoy día, nuestros políticos también han perdido su buena
imagen, y ni sus sonrisas ni expresiones optimistas son creíbles. Pienso que
tenemos que encontrar algo en lo que podamos confiar, para no perder nuestro
rumbo y poder salir de esta difícil situación.
Mi reflexión empieza en las ideas de Kundera y acaba en la esperanza de
haber encontrado algo que debería devolvernos la confianza en que algún día saldremos
de este pozo. Y con este algo me refiero a los números. Expuestos con
transparencia, recibidos con actitud crítica. Porque son
demasiado fáciles de manipular. Porque los números tampoco no son nada si no podemos confiar en ellos.
domingo, 30 de junio de 2013
Con la Iglesia hemos topado...
Quizás vosotros también habéis vivido esta situación. Un día, de manera muy
sincera, fui halagada como investigadora en biomedicina, por nuestro papel en
la lucha contra las enfermedades. Fruto de la gran confianza que tenía con esta
persona, mi respuesta fue: “Entonces, ¿por
qué fumas? Demostramos a la sociedad su alta relación con la aparición del
cáncer, y seguís fumando. Quizás deberíais
dar más credibilidad a nuestra investigación adoptando hábitos más sanos”.
En la encuesta realizada por la Fecyt el año pasado sobre la percepción
social de la ciencia, los científicos aparecimos como el segundo colectivo más
valorado, después de los médicos. En respuesta a la pregunta de si el progreso
científico es ventajoso para hacer frente a las enfermedades y las epidemias,
un 92,7 % de los encuestados respondió que sí. Y un 88,6 % respondió que también
es ventajoso para mejorar la calidad de vida de la sociedad.
La Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad ha publicado los datos
obtenidos en un estudio epidemiológico, realizado sobre población activa entre
los años 2004 y 2007. Los valores iniciales del estudio fueron que un 14,9% de
esta sección de la población tenía obesidad, y 38,4% sobrepeso. Y la
prevalencia fue en aumento hasta el año 2007. La OMS ha alertado sobre uno de
los mayores problemas de salud pública del siglo XXI, el aumento de la obesidad
infantil (en España un 28,3 % de los niños entre 3 y 12 años sufre exceso de
peso). Los estudios científicos relacionan la obesidad con el síndrome
metabólico, trastorno que aumenta el riesgo de sufrir diabetes, enfermedades
cardiovasculares y determinados cánceres. Y todo esto provocado, principalmente, por el estilo de vida y
los hábitos de alimentación.
En todos estos datos veo una gran contradicción, muy relacionada con el
debate general existente sobre si la ciencia se ha convertido en la nueva
religión. Según mi punto de vista, de igual manera que la base de la religión es
la fe y no la razón, las evidencias dejan muy claro que los mensajes científicos
llegan a la población en forma de dogmas de fe, pero no llegan por la vía
racional. Y esto sucede en el mejor de los casos, porque para algunos algo que
va en contra de sus preferencias resulta descalificado automáticamente. La sociedad
cree en los médicos, los científicos
y la ciencia, pero sigue alimentándose mal y adoptando hábitos insanos. No se
da el paso siguiente, es decir, racionalizar
el mensaje y cambiar los actos en consecuencia. Para mí esto sí que significa
considerar la ciencia como religión.
Estos días ha tenido lugar el Forum
MIHealth en Barcelona, en el que se ha debatido hacia donde debe ir el
sistema de salud del futuro. Cómo reformarlo para preservarlo, haciéndolo más
sostenible. El incremento de la población con enfermedades crónicas (y del
gasto económico que supone para el sistema sanitario) ha sido uno de los factores
que han intentado solucionar algunas empresas participantes en las actividades satélites organizadas por el grupo Health
2.0 Barcelona. En una de ellas, la Gira Tic Salud (organizada con la colaboración de TicSalud, de la Generalitat de Catalunya, y TicBioMed, de la Región de Murcia), la empresa mHealthAlert presentó un dispositivo, que hay que enchufar en la pared, receptor por vía bluetooth de las medidas clínicas tomadas por
los enfermos crónicos en su casa de manera rutinaria. Una vez llegan al dispositivo son enviadas a una base de datos en la nube donde son comparadas con
los niveles de normalidad que establece el médico para cada uno de sus pacientes. Si las medidas no son correctas, el médico recibe una alerta y se pone en contacto con el paciente. Esto está muy relacionado con uno de los
conceptos más defendidos en el Fórum para hacer más sostenible al sistema de
salud, la medicina
de las 4P: personalizada, preventiva, predictiva y participativa. Esto
quiere decir que el paciente va a tener un papel más activo en cuanto al
cuidado de su salud. Los avances tecnológicos están permitiendo una medicina
más personalizada, porque conocemos mucho mejor las causas de una enfermedad, que sabremos prevenir mejor, incluso predecir y retrasar su aparición (o
tratar antes de la aparición de sus síntomas).
Este cambio de paradigma en el tratamiento de la salud hará que el paciente
tenga un papel más participativo del que está teniendo actualmente, más
consciente de que su actitud es esencial. Porque mientras está en su casa
midiendo su nivel de glucosa o presión arterial, sabe que estos valores viajan
hacia su médico, y que éste le va a alertar si no son correctos.
En una de las mesas redondas del Fórum se propuso una solución para el
control de la salud pública, que iba por un camino diferente al que acabo de
exponer. La aplicación de impuestos sobre los productos de consumo perjudiciales para la salud. Como ya se hace con el tabaco y el alcohol,
Cataluña no descarta poner impuestos sobre las bebidas azucaradas para el control de
la obesidad. Educar a base de castigo. Durante mi estancia en Alemania, entre los
años 2003 y 2006, ya había medidas educativas que premiaban las buenas conductas. Las aseguradoras sanitarias hacían descuentos a las personas que reportaban que iban al menos una vez cada 6 meses al dentista o que eran clientes de un gimnasio.
Nosotros, con la iglesia hemos
topado. Ya lo decía Don Quijote a Sancho. Nuestro gobierno pretende utilizar los impuestos, que tan poco nos gusta pagar, como indicadores de lo que no se puede hacer. ¿Mejorarán así nuestra conducta, como lo hacía la religión católica durante su hegemonía, a través de sus dogmas? ¿Es esta la única manera que tenemos para mejorar en el control de nuestra propia salud?
lunes, 10 de junio de 2013
Cambiamos el "es que " por el "hay que"?
Sólo
con salir a caminar por Barcelona nos podemos sentir privilegiados por la
ciudad en la que vivimos. Sus calles, su clima, su carácter cosmopolita… y su
marca como capital del diseño, reconocida a nivel mundial.
Hoy he asistido a una jornada sobre transferencia de tecnología, en la que un ponente ha confesado que emigró desde el norte de Europa para establecerse en Barcelona con la intención de llevar aquí una vida tranquila y placentera. Su sorpresa al instalarse fue conocer a un gran número de emprendedores en el ecosistema, comparable a las horas de sol que esperaba encontrarse. El resultado es que no pudo evitar que esta realidad le afectase y acabó involucrándose en un proyecto empresarial. Nos ha transmitido la idea de que Barcelona es conocida internacionalmente como el núcleo mediterráneo de la ciencia.
Esta
semana ha tenido lugar el evento BizBarcelona, con más de 160 conferencias,
talleres, servicios de consultoría y espacios de networking,
dirigidos a acelerar nuevos negocios y a impulsar a las pymes existentes. Mi
participación en este evento, junto con mi conocimiento previo sobre otras
iniciativas actuales dirigidas a impulsar la innovación en Cataluña, me ha
hecho entender al ponente empresario que les comentaba arriba. El esfuerzo
realizado en cataluña en apoyo a la emprendeduría y la innovación es enorme.
Algunos ejemplos son los siguientes:
1.
La alta participación en el BizBarcelona, así como la cantidad de emprendedores
que se mostraban como tales en las diferentes sesiones, pone en evidencia que
hay muchas personas que se han lanzado a esta aventura, o están a punto de
hacerlo. Por otro lado, he visto un ecosistema lleno de stakeholders dispuestos
a participar y facilitar este proceso.
2.
El sector biomédico es un potente núcleo promotor de innovación, fruto de una
apuesta del gobierno de la Generalitat de Catalunya, que se inició hace 13
años. Este no es el único sector económico que se interesa por la innovación, y
es tomado como referente y modelo a seguir por otros sectores.
3.
Con la finalidad de formar nuevos emprendedores, Biocat ha importado el
programa de la Universidad de Standford denominado Biodesign, que comenzará en
septiembre con el nombre dHealth Barcelona1. Este
programa se basa en la introducción en los hospitales de grupos de trabajo
multidisciplinares, que juntos detectarán necesidades no cubiertas y diseñarán
soluciones. El objetivo último es educar en la emprendiduría, llevándolas hasta
el mercado.
4.
En el Instituto de Investigación del Hospital Valle d’Hebrón se presentó hace
unas semanas un concurso de innovación2, dirigido a su
personal sanitario, con la finalidad de detectar necesidades no cubiertas y
proponer soluciones. Una gran diferencia con el programa dHealth es que los
procedimientos normalizados por la rutina del hospital no serán tan
cuestionados. Esta iniciativa es muy importante para dar a conocer el proceso
de innovación hospitalaria entre los profesionales del centro. Fuera de
estos concursos, que concentran la innovación en un periodo concreto, los
grandes hospitales tienen oficinas de transferencia de tecnología,
que sirven para llevar al mercado de manera efectiva las innovaciones surgidas
durante la práctica clínica diaria.
5.
Centrándonos en la investigación científica y/o translacional, estas oficinas
de transferencia se encuentran también en muchos Institutos de Investigación
públicos, promoviendo la transferencia tecnológica principalmente en forma de
licencias a empresas o formando spin-offs (y emprendedores).
6.
Buscando herramientas que faciliten la innovación en empresas de una manera más
económica, sin la participación de profesionales con grandes conocimientos
técnicos, se ha presentado en el BizBarcelona el proyecto Innovafp3,
promovido por el Departament d’Ensenyament de la Generalitat de Catalunya.
Consiste en una red de innovación y transferencia de conocimiento a través de
la Formación Profesional. Está formada por 27 centros educativos, repartidos
por todo el territorio catalán, y tiene la finalidad de promover una innovación
“democratizada” en las empresas. Es un servicio ofrecido con un bajo coste
económico que, haciendo a las empresas más competitivas, pretende que puedan
contratar a los estudiantes que han participado en la implementación de las
ideas (surgidas de estudiantes y profesores, en respuesta a necesidades
comunicadas por las empresas o de proyectos propios de manera proactiva).
Con
todas estas iniciativas promotoras de la innovación, es posible que estemos
consiguiendo que las personas que se involucran, miren a su alrededor de una
manera más crítica. Con la mente abierta a la idea de que todo es
mejorable, nos podemos sentir más proactivos, ¿conseguiremos vivir nuestro
día a día con la misma intriga que los niños? ¿El carácter emprendedor no
será, en parte, volver a ver el mundo como lo hacíamos entonces, volverlo a
descubrir?
jueves, 30 de mayo de 2013
El progreso y los nuevos dilemas morales
Todos los sondeos realizados en la población sitúan a los científicos,
junto con los médicos, en los profesionales más valorados. Esta posición he de
reconocer que me ha enorgullecido mucho mientras me dedicaba a la investigación
científica. Sé que gran parte de la sociedad estamos convencidos de que una economía basada en el conocimiento hará más competitivo a nuestro país.
Este fue el motivo por el que orienté mi carrera profesional a la promoción de
la innovación tecnológica. Uno de los retos que me he fijado es divulgar la
información necesaria para que estas actividades sean también valoradas por
la sociedad. Porque para promover la innovación tecnológica (que se podría
definir de manera generalista como la introducción en el mercado de los
resultados de la investigación científica), hay que ir de la mano de las
empresas. Y si queremos innovar en el ámbito de la biomedicina necesitamos,
entre otras, a las empresas farmacéuticas y biotecnológicas.
Excluyendo algún caso aislado, siempre me he encontrado con una opinión negativa respecto a la industria farmacéutica. Reflexionando sobre
este hecho, me gustaría creer que esto se debe en parte al gran
poder que tienen algunas multinacionales de élite (la historia nos ha enseñado
lo que puede provocar el poder en manos humanas). Otra parte de culpa puede deberse a que su
mercado sean las personas enfermas, cuando sentimos profundamente que la salud es un derecho universal.
Pedir a cualquier empresa de otro sector que invierta en productos que luego no
va a poder vender parece un hecho absurdo. Pero la percepción es totalmente
diferente cuando ese producto es un medicamento destinado a una enfermedad
minoritaria o que afecte al tercer mundo. En la definición de empresa privada
aparece el término lucrativo (si quiere tener inversores). No es
responsabilidad de las empresas farmacéuticas el defender los derechos sociales
y humanitarios, precisamente porque son empresas. Tenemos que encontrar otras fórmulas,
en los gobiernos y en organizaciones no gubernamentales, para solucionar estas
demandas, como realmente sucede.
Contamos entonces con una muy buena opinión de los científicos y una muy mala opinión de las empresas mencionadas. Pero imagínese la siguiente situación.
Tiene un gran dolor de cabeza. Para solucionarlo entra en internet, busca una
publicación científica donde se hable del motivo del dolor de cabeza y un
producto químico que, en teoría, lo solucionaría. Imprime esa publicación y se
la coloca sobre la cabeza. ¿Le quitará el dolor? No. Aparcando la imaginación,
un caso real. Alexander Fleming descubrió la penicilina en 1928, pero su aplicación en un paciente no pudo hacerse hasta 1941, por problemas en la preparación industrial del medicamento (se consiguió en una cervecería de Ohio finalmente). Lo que quiero decir es que el avance en el
control de las enfermedades necesita a las industrias farmacéutica y
biotecnológica. Incluso cuando hablamos de la nueva estrategia de las grandes farmacéuticas denominada innovación abierta, que implica establecer proyectos
colaborativos con otras organizaciones de I+D, la gran
empresa sigue siendo necesaria para la fabricación a gran escala y la comercialización de los
productos resultantes.
Hace unos días Angelina Jolie ha levantado una polémica en contra de las empresas biotecnológicas y farmacéuticas. Nos tenemos que ir acostumbrando, porque el veloz avance tecnológico que estamos viviendo irá abriendo nuevos dilemas morales, a los que deberemos
enfrentarnos con responsabilidad.
La polémica comienza con un resultado positivo en un test genético, que analiza mutaciones en el gen BRCA1. Con un 87% de probabilidad Angelina sufriría, en el futuro, un tumor de mama, a lo que la actriz ha reaccionado con una doble mastectomía preventiva. Coincidiendo con esta noticia, la corte suprema de los Estados Unidos se pronunciará en unas semanas sobre la posibilidad de que una patente incluya genes humanos. La raíz del problema es que la empresa biotecnológica Myriad Genetics tiene el monopolio temporal de explotación (concedido por una patente) del kit diagnóstico utilizado. El kit es poco accesible a la sociedad, con un precio de 4000 dólares. En esta misma línea argumental, en el foro hispano-indio de biotecnología, organizado en Barcelona hace unos días por Biocat, tuve la ocasión de hablar con el cofundador de la empresa india AlphaSzenszo, que buscaba colaboraciones para llevar al mercado un kit diagnóstico de cáncer de pulmón que habían desarrollado. Cuando sugerí que el precio del kit sería elevado, la respuesta fue que si querían comercializarlo masivamente en la sociedad india, habían estimado que su precio no podría superar los 200 dólares por unidad.
Si las leyes del mercado controlan las actividades de las empresas, pensemos: ¿Podemos afirmar realmente que una empresa prefiere vender 1000 kits diagnósticos a x€/unidad, frente a la opción de vender 100000 kits a 0.01x €/unidad? (en ambos casos, el beneficio de todas las ventas es igual, 1000x €). En mi opinión, no debemos presuponer nada, y sí alegrarnos de que se encuentren en el mercado estos avances médicos. Y de que las empresas hayan tenido el tiempo necesario para elaborarlos, con la garantía de exclusividad que les confiere tener una patente (de otro modo, ninguna empresa arriesgaría tanto en su desarrollo).
Frente a semejantes polémicas y dilemas morales, se requieren leyes eficaces que los solucionen de la forma más favorable para el bien común. Los sistemas de salud (públicos) tienen la responsabilidad de incluir los tratamientos médicos innovadores, a un precio acorde con el ahorro que supondría su utilización y acorde con el beneficio sobre los pacientes. En Estados Unidos, el Servicio Nacional de Salud (NHS) ha recibido esta misma recomendación del Instituto Nacional para Salud y Excelencia Clínica (NICE). En nuestro entorno, el Hospital Clínic de Barcelona dispone de la unidad HTA (de análisis de tecnologías médicas) que analiza los beneficios (económicos y sociales) de la incorporación de determinadas innovaciones biomédicas en el hospital. Lo que no debemos hacer, ni podemos evitar en realidad, es frenar el progreso científico, ni el desarrollo de nuevos tratamientos, cada vez que nos encontremos con un dilema moral.
La polémica comienza con un resultado positivo en un test genético, que analiza mutaciones en el gen BRCA1. Con un 87% de probabilidad Angelina sufriría, en el futuro, un tumor de mama, a lo que la actriz ha reaccionado con una doble mastectomía preventiva. Coincidiendo con esta noticia, la corte suprema de los Estados Unidos se pronunciará en unas semanas sobre la posibilidad de que una patente incluya genes humanos. La raíz del problema es que la empresa biotecnológica Myriad Genetics tiene el monopolio temporal de explotación (concedido por una patente) del kit diagnóstico utilizado. El kit es poco accesible a la sociedad, con un precio de 4000 dólares. En esta misma línea argumental, en el foro hispano-indio de biotecnología, organizado en Barcelona hace unos días por Biocat, tuve la ocasión de hablar con el cofundador de la empresa india AlphaSzenszo, que buscaba colaboraciones para llevar al mercado un kit diagnóstico de cáncer de pulmón que habían desarrollado. Cuando sugerí que el precio del kit sería elevado, la respuesta fue que si querían comercializarlo masivamente en la sociedad india, habían estimado que su precio no podría superar los 200 dólares por unidad.
Si las leyes del mercado controlan las actividades de las empresas, pensemos: ¿Podemos afirmar realmente que una empresa prefiere vender 1000 kits diagnósticos a x€/unidad, frente a la opción de vender 100000 kits a 0.01x €/unidad? (en ambos casos, el beneficio de todas las ventas es igual, 1000x €). En mi opinión, no debemos presuponer nada, y sí alegrarnos de que se encuentren en el mercado estos avances médicos. Y de que las empresas hayan tenido el tiempo necesario para elaborarlos, con la garantía de exclusividad que les confiere tener una patente (de otro modo, ninguna empresa arriesgaría tanto en su desarrollo).
Frente a semejantes polémicas y dilemas morales, se requieren leyes eficaces que los solucionen de la forma más favorable para el bien común. Los sistemas de salud (públicos) tienen la responsabilidad de incluir los tratamientos médicos innovadores, a un precio acorde con el ahorro que supondría su utilización y acorde con el beneficio sobre los pacientes. En Estados Unidos, el Servicio Nacional de Salud (NHS) ha recibido esta misma recomendación del Instituto Nacional para Salud y Excelencia Clínica (NICE). En nuestro entorno, el Hospital Clínic de Barcelona dispone de la unidad HTA (de análisis de tecnologías médicas) que analiza los beneficios (económicos y sociales) de la incorporación de determinadas innovaciones biomédicas en el hospital. Lo que no debemos hacer, ni podemos evitar en realidad, es frenar el progreso científico, ni el desarrollo de nuevos tratamientos, cada vez que nos encontremos con un dilema moral.
miércoles, 22 de mayo de 2013
Cuida tu networking
El networking o red de
contactos sirve para buscar puntos de interés comunes entre profesionales de un
mismo ámbito. Es cierto que somos seres sociales y que por este motivo
necesitamos relacionarnos con otros individuos. Pero aunque podamos disfrutar
de esta actividad, su finalidad es obtener algún beneficio en el futuro
gracias a la colaboración. Hoy1 he entendido una
de las ventajas derivadas de poseer una buena red de contactos en la que no
había pensado, y que va más allá de tener la oportunidad de establecer una relación
profesional con B, porque tanto yo como B conocemos a A.
Robert Axelrod en su artículo “The evolution of cooperation”2 plantea una de las cuestiones que más intriga a la
gente sobre la naturaleza humana: Aunque nuestra civilización históricamente
tiene su base en la cooperación, las personas tenemos una gran dificultad para
establecer relaciones de colaboración. En esta línea sabemos que una de las
piezas clave para salir de la actual crisis socioeconómica es aunar esfuerzos
para promover la innovación tecnológica. Nuestra asignatura pendiente es ser
capaces de establecer colaboraciones efectivas entre los centros de
investigación públicos y las empresas (y el capital privado). Axelrod recurre
al dilema del prisionero para explicar los beneficios de una actitud
colaborativa frente a una competitiva en un proceso de negociación. La base de
este dilema es la detención de dos sospechosos de haber cometido un robo sin
que haya pruebas incriminatorias en manos de la policía. La confesión es la
única herramienta para conseguir condenarlos, y para ello los dos son
interrogados por separado. Las condiciones son: Si ninguno resulta acusado por
el otro, salen libres los dos; Si únicamente uno es acusado, éste recibe 5 años
de prisión; Si los dos se acusan mutuamente, van a prisión 2,5 años cada uno.
Lo normal en esta situación, en la que los sospechosos no han podido acordar
una respuesta, es que se acusen y acaben uno de ellos o ambos en prisión. Esto
se corresponde con un comportamiento competitivo, y solo una gran confianza
mutua puede inducir a la colaboración y a la liberación de los dos
delincuentes. Pero el dilema del prisionero nos plantea una situación que
difícilmente se volverá a repetir. ¿Sería diferente el resultado si este
proceso de negociación se repitiese más veces? ¿Qué actitud sería la más
beneficiosa, colaborar o competir? El artículo concluye que en un proceso de
negociación la situación más ventajosa es entrar en la primera negociación con
una actitud abiertamente colaborativa, y en una segunda negociación
copiando la actitud que la otra persona haya tomado en la primera.
¿Cuál es la
relación entre estas actitudes en la negociación descritas y el networking?
Imaginemos a un gestor de transferencia de tecnología de un centro de
investigación público que se acerca con una tecnología innovadora a un
empresario, buscando una colaboración que le permita desarrollarla hasta
introducirla en el mercado (única manera de obtener un beneficio socioeconómico
de la investigación científica). Si el empresario considera este
proceso de negociación como único, adoptará con mucha probabilidad una posición
competitiva que va a hacer más difícil la negociación. El networking abre la posibilidad de que haya otros
encuentros entre el gestor y el empresario, y éste deje de considerar el
proceso de negociación como único. Porque puede que ambos tengan contactos
en común o incluso puedan encontrarse en posteriores eventos de networking. Y ya hemos visto que ante la posibilidad de un segundo proceso de
negociación, la postura más ventajosa es colaborar en la primera oportunidad
que se tiene. Y todos formamos parte del mismo ecosistema innovador.
1Fuente: Miguel Vega, director general de Allinky Biopharma.
2 http://www-ee.stanford.edu/~hellman/Breakthrough/book/pdfs/axelrod.pdf
La tela de araña invisible
A todos nos gusta escuchar discursos alineados con nuestras convicciones. Y
si llegan a nuestros oídos sólo unas horas después de escuchar argumentos
totalmente disonantes con la vibración interna de nuestras opiniones nos hacen sentir en casa. Mi sentido de pertenencia al
ecosistema innovador que se está fortaleciendo en Cataluña en estos momentos de
escasez se hace más evidente cuando escucho acciones dirigidas a entretejer a todos
los participantes, con las que estoy totalmente de acuerdo.
Dejando libre la imaginación, cuando caminamos por diferentes barrios de
Barcelona en los que encontramos centros de investigación, hospitales, centros
tecnológicos, universidades o empresas, es posible imaginar unos hilos
invisibles que mantienen unidos a los profesionales que desarrollan sus
actividades en el interior. Porque en estos momentos el conocimiento en un área
concreta ya no es tan valioso. Hay que buscar la colaboración entre
especialistas de diferentes áreas, buscar las interfases donde se han de
producir las ideas innovadoras. Esto no es nada más que intentar solucionar un
problema abordándolo de diferentes maneras a la vez, cada profesional mirando a
través de las gafas que le proporciona su especialidad.
Con mucha paciencia y sin descanso, la elaboración de esta tela de araña,
invisible si no pensamos en ella, ha sido la misión de Biocat. Esta fundación fue
creada en el año 2006 bajo el impulso de la Generalitat de Catalunya y el
Ayuntamiento de Barcelona. Esta realidad es la que nos ha mostrado hoy Montserrat
Vendrell, CEO de Biocat, en Barcelona Activa1. Cómo muchos esfuerzos de
Biocat van dirigidos a salvar
a nuestro sistema sanitario público, que como muchos sistemas sanitarios del mundo, arrastra un incremento constante en
gasto en los últimos años, debido al incremento de la esperanza de vida entre otros aspectos. Sin un cambio de su modelo operativo una de
nuestras fortalezas sociales se colapsará en poco tiempo. La introducción en el
sistema de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), así como el
acceso de los pacientes a ellas, constituyen uno de esos cambios necesarios,
que se está dando en la actualidad. De medicina generalista estamos pasando a
medicina personalizada (tanto a nivel de diagnóstico de enfermedades como a
nivel de su tratamiento más eficaz). Ya no hablaremos de enfermedades sino de
enfermos. Ya no nos centraremos en curar enfermedades sino también en prevenirlas de
manera más eficiente. Los pacientes tendrán las herramientas para comunicarse
con su médico desde casa, proporcionándole a la vez los datos de sus propios análisis,
sin tener que pasar por la consulta o por el hospital2.
El mismo día había otro evento organizado en paralelo también por Biocat3,
en este caso dirigido a establecer colaboraciones de empresas y grupos de
investigación catalanes e índios. Durante el networking he tenido la oportunidad de conversar con personas que creen que la innovación en las empresas de nuestro país es esencial. Si he dicho que Biocat
teje en silencio, imagino que en algunos casos es imprescindible protagonizar autenticas pataletas para hacer ver (y oir) a los demás que las empresas, sobretodo las farmacéuticas, necesitan también cambios (en este caso de sus modelos de negocio).
Históricamente estas empresas han realizado in doors todas las actividades, desde el descubrimiento de un
principio activo hasta la puesta en el mercado del fármaco. Una pataleta a tiempo está demandando atención, decir que no hay que ser los mejores del mundo, sino que su laboratorio
tiene que ser el mundo entero. Hay que ir a buscar a los mejores
profesionales allá donde estén, e incorporarlos a la empresa o simplemente
establecer convenios de colaboración con ellos (lo que se denomina open innovation). Cuando se encuentran estos
profesionales fuera de las empresas, Biocat, con la ayuda de otras entidades como Acc1ó, sigue ampliando la tela de araña con paciencia.
1Biotechnology, biomedicine and ICT, debate topics at upcoming series of
CTecno breakfasts.
2Socialdiabetes (aplicación
de insulina optimizada). Monitor medical (tratamiento anticoagulante sanguíneo
optimizado).
3Foro hispano-indio de
biotecnología.
Cómo deberíamos financiar la I+D+i ?
-Explícame entonces el sueño que has tenido esta noche…
La financiación pública destinada a la investigación
disminuyó de manera drástica en España. Por suerte los productos innovadores de
varias compañías biotecnológicas tuvieron mucho éxito en el mercado, lo que
produjo un gran impacto y mostró a las empresas y a los grandes inversores
privados las ventajas de invertir en innovación. En poco tiempo hubo un cambio
radical en el sistema científico-tecnológico del país. El capital privado
financiaba en exclusiva la investigación (empresas privadas, capital riesgo, inversores
ángel, mecenazgo, micromecenazgo….). En las empresas innovadoras (especialmente
en las biotech) hubo una enorme
inyección de capital riesgo. En todos los centros de investigación el capital
privado y los proyectos colaborativos con las empresas privadas acabaron siendo
la única fuente de financiación. Como el gobierno no quería perder totalmente
el control de la investigación, elaboraba sus estrategias de desarrollo social
y económico definiendo las áreas esenciales que se tenían que potenciar en materia
de investigación e innovación, utilizando la compra pública innovadora. A parte
de esto, la financiación pública solamente era utilizada para el mantenimiento
de las plataformas científico-tecnológicas en los centros de investigación
especializados en sus áreas de investigación prioritarias. Esta apuesta por la
investigación y la innovación como medios para el desarrollo económico del país
promovió la potenciación del sector privado involucrado en I+D+i.
-Entonces que sucedió?
La financiación de la investigación
con capital privado provocó un cambio de paradigma en el sistema
científico-tecnológico del país. La actividad científica se centró en proyectos con fines prácticos y con
altas posibilidades de retorno económico.
En las universidades y los hospitales los profesores y el personal sanitario,
si no conseguían fondos privados, dejaban de investigar y se dedicaban
únicamente a la docencia y a la atención sanitaria. El impacto económico de los resultados era lo único importante, y no
el impacto en la sociedad o en el conocimiento. El nuevo sistema era altamente maduro porque optimizaba los recursos mediante sinergias entre diferentes grupos
de investigación, evitando duplicidades y fomentando la especialización y la
colaboración. Los parques científicos, los centros tecnológicos, los bancos de
conocimiento y las grandes infraestructuras científicas eran elementos clave en
el sistema. El tiempo adquirió un gran valor y la eficiencia de los
investigadores era indispensable. Se promovió la incorporación de profesionales
de apoyo al investigador para aumentar
su rendimiento (técnicos de laboratorio, gestores de proyectos,
especialistas en patentes…).
-Estoy de acuerdo contigo, un
exceso de burocracia sobre el investigador baja su eficiencia
Efectivamente. A los científicos
se les exigía dedicación y responsabilidad
en su trabajo aceptando un elevado nivel de autogobierno y flexibilidad organizativa (contratación libre, financiación). Se
tenía más confianza en ellos. A cambio, la figura del investigador funcionario desapareció y su trabajo era evaluado periódicamente, con
consecuencias si no era eficiente.
-Pero cuando el único objetivo de
la investigación es la producción de valor se fomenta la competitividad, se
pierde la creatividad y se arriesga menos en los proyectos científicos.
Eso era algo negativo. La
colaboración entre los científicos disminuyó (para proteger sus resultados). Se
potenciaba la alta especialización
cuando la innovación surge de las “interfases”. A largo plazo, el enorme
descenso en actividad investigadora en universidades y hospitales bajó la calidad y la cantidad de
investigadores en formación. Esto indujo a la contratación de investigadores extranjeros por
necesidad. Para conseguir recursos humanos bien formados en el futuro, el
capital privado empezó a financiar la investigación menos aplicada en estas
instituciones. No decidían qué proyectos se financiaban, por falta de
conocimiento, pero sí que controlaban los resultados y evaluaban a los profesionales
que utilizaban sus recursos siguiendo el mismo modelo que en los otros centros
de investigación.
-Es decir, las fuerzas del
mercado decidían la investigación que se realizaba en el país
Algunas áreas como la biomedicina
progresaron muy rápidamente porque había mucho conocimiento acumulado que pudo
transformarse en productos innovadores, obteniéndose grandes beneficios
socioeconómicos. Nuestra alta especialización
en determinadas tecnologías pronto quedó obsoleta
porque el desarrollo tecnológico y el conocimiento siguieron aumentando fuera
de nuestras fronteras. La falta de diversificación
en las áreas de investigación desarrolladas generó un sistema científico muy
empobrecido, incapaz de comprender los nuevos avances tecnológicos. Se contaba
con el libre acceso al pool de
conocimiento mundial, aún sin haber invertido en su generación, pero el país se
volvió incapaz de utilizar las nuevas tecnologías porque no tenía científicos
de calidad que las entendiesen y aplicasen. Tampoco había recursos suficientes
para la contratación de los científicos extranjeros necesarios (los cuales no
sentían atracción por investigar aquí).
Mi sueño prueba que no puede haber desarrollo socioeconómico sin ciencia, y que si investigamos únicamente con fines económicos dejaremos de participar en el desarrollo de las tecnologías del mañana. Aunque vista la situación actual, cualquiera apostaría porque el sistema científico-tecnológico español encontrase tan ingentes cantidades de financiación en el sector privado. ¿Dónde están los incentivos fiscales necesarios? ¿Y la ley de mecenazgo?
Mi sueño prueba que no puede haber desarrollo socioeconómico sin ciencia, y que si investigamos únicamente con fines económicos dejaremos de participar en el desarrollo de las tecnologías del mañana. Aunque vista la situación actual, cualquiera apostaría porque el sistema científico-tecnológico español encontrase tan ingentes cantidades de financiación en el sector privado. ¿Dónde están los incentivos fiscales necesarios? ¿Y la ley de mecenazgo?
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